Siempre que vuelvo a leerte hay un tema bueno para el debate. Y es verdad. Todos contra el positivismo. El progreso como farsa, y todo eso. No puedo decir nada nuevo. El recientemente fallecido Eric Hobsbawm decía que el capitalismo y la revolución industrial habían llegado a tal altura que era posible producir lo que se quisiera dentro de los conocimientos técnicos de ahora, sin importar medios, recursos, lo que fuera, éramos capaces de una acumulación material que el programa político del socialismo sería sólo tomarlo, recuperarlo para el proletariado, y distribuirlo. Eso escribía en Historia del Siglo XX o La Era de las Catástrofes (creo que esta última es la traducción del original en inglés fiel, el primero es cómo se vende en las librerías en Español). Lo escribía a poco de la caída de la URSS, triste, decepcionado, preguntándose el por qué. En su último libro, Cómo cambiar el mundo, hacía un verdadero revisionismo.
Ya no podemos producir todo lo que queremos. Aparece en un marxista ortodoxo, duro, algo que todavía su teoría decimonónica, tan del progreso, aunque un progreso distinto al capitalista, todavía no encuentra cómo enmarcarlo en su teoría.
Aparece el límite ambiental, ecológico, climático, y demás yerbas. Ahí se queda, es sólo una nota al pie, de todo su libro.
Pero aparece. Y me pregunto si ahora que no podemos progresar más, si ya es el tiempo de tomarlo y distribuirlo. O necesitamos más?
Queda la pregunta picando, vos que parecés una persona más de ciencias duras, capaz puedas contestarme desde otro punto de vista.
Dejo dos libros, que van a interesarte y gustarte. El primero es muy para historiadores, pero interesante, agresivo, propio de la descolonización de mitad del siglo XX. Franz Fanon, "Los condenados de la tierra". Podés encontrarlo para descargar gratis en la biblioteca de
www.ceapedi.com.ar. El prefacio de Sartre es brillante, al menos eso podés leerlo, son sólo algunas páginas. Y el primer capítulo sobre la violencia no tiene desperdicio.
Otro libro, ya literatura, son los tres libros de La Saga de los Confines, de Liliana Bodoc. Tres libros, género fantástico, en la línea del Señor de los Anillos, pero sin comparación y con menos puntos de contacto que lo que los críticos suponen.
En
http://www.fantasiaustral.cl/2012/12/resena-los-dias-del-fuego-la-saga-de.html vas a encontrar una reseña y una defensa mía en los comentarios como gnakielski, en la que sostengo por qué no es ESDLA y cómo (a pesar de que muchos me tomen como hereje) es una obra superadora y deja a
Tolkien mal parado. Si tolerás mi comentario apasionado, demasiado para mi gusto, leelo y date una idea de la novela.
Para el que gusta de la lectura no tiene desperdicio, sobre todo porque no hay literatura fantástica verdaderamente latinoamericana, y ya estoy cansado de que el género use tanto la mitología europea.
Y porque es a mi gusto un buen programa político que rompe un poco con ese pesimismo del futuro del que hablás, y es una alternativa al positivismo.
Y no me pienses como un decolonial más, que tengo mis cruces y su verborragia antieuropea me parece poco productiva. Pero ambas obras que te recomendé están buenas.
Y son de esos libros que me encantaría prestar y que otra persona los leyera y comentarlo después.
Un abrazo desde estos pagos del Sur Andino.
Espero sea productivo el comentario, y que ese mail sea tan bueno como el extracto que publicaste. Posiblemente te busque a futuro el por qué Kant y Hegel son banneados por los decoloniales, con un par de frases de sus obras completamente repulsivas sobre América y los americanos (incluyendo por qué Kant sostiene que nuestras aves cantan mal y nuestros perros no ladran, a pesar de que nunca salió de su pueblo y menos pisó América, y pretendía construir universales).
Otro abrazo.